Diego Gil Parra (Diego Gadir) nace en Cádiz el 19 de Julio de 1965. Dibuja desde edad muy temprana, por influencia de su padre. Cursa estudios de Bellas Artes en la Universidad de Sevilla, aunque no recoge el título de profesor. Con 18 años celebra su primera exposición individual (Gadir/pinturas y dibujos) en Sevilla. A los 25 años se hace profesional de la pintura. Desde entonces, se exhiben sus obras, regularmente, en las más prestigiosas galerías de arte, fundaciones y salas públicas del país, contabilizándose más de 30 muestras personales en su trayectoria. Asimismo, sus pinturas y dibujos han sido expuestos en París, Ginebra, Béziers, Aix en Provence, Bruselas y Londres. Hasta la actualidad, se han editado nueve importantes monografías sobre su obra pictórica, dibujística y literaria, que recogen prólogos y comentarios de autoridades de la cultura de la talla de L. M. Anson, M. Antolín Paz, J. Bassegoda i Nonell, J. M. Caballero Bonald, Fdo. Quiñones o Carlos Rojas entre otros. Ha viajado y trabajado por y en Inglaterra, Rusia, Francia, Austria, Italia... , Ha recibido premios de prestigio como la Medalla de Oro del Salón Internacional de Béziers (1992), el Primer Premio Internacional de Dibujo "Fundación Ynglada-Guillot" de la Real Academia Catalana de Bellas Artes (1995), tres Medallas del Premio BMW de Pintura (1995, 97 y 99), el Primer Premio de Dibujo de la Real Academia de Bellas Artes de Sevilla (1996), etc. Es autor del logotipo del 45º Congreso Eucarístico Internacional de Sevilla de 1993. Hechos significativos en su carrera son la adquisición, en 1993, de su obra Amarillo de Marzo, (aquí se ha suprimido el importe de la compra de la obra) por el ayuntamiento de la villa francesa de Béziers para su Museo de Bellas Artes, la instalación del mural El hombre y el árbol fragmentados, a modo de memorial-martirium permanente, en la parroquia sevillana del Corpus Christi, en 1994, o la polémica suspensión de su exposición en el Monasterio de Santa Clara de Moguer, en 1998, a causa de su contenido erótico y la destrucción del cartel anunciador de la exposición que sobre su obra se celebró en el Real Alcázar de Sevilla, un año después, por alguien que lo consideró inmoral. En 1999 realizó seis exposiciones individuales, entre las que merece destacar las de Barcelona (Sede central de Vitalicio Seguros-Generalli y Galería María Salvat), Sevilla (Real Alcázar) y Cádiz (Baluarte de la Candelaria y Galería Benot). En el año 2000, se celebró otras tantas muestras personales en las galerías: Tavira de Bilbao, Juan de Juanes de Alicante, Fabien Fryns de Marbella, Alfama de Madrid e Isabel Ignacio de Sevilla.